Cuando pensamos en salud canina, solemos fijarnos en la cojera, en la postura, en si camina raro o se queja. Pero hay algo que pasa desapercibido y puede ser igual de revelador: las uñas.

Siempre digo que “las uñas hablan”. Y muchas veces son las primeras en contarte que algo no va bien a nivel ortopédico, neurológico o incluso den pistas de alguna enfermedad.

¿Por qué deberías prestar atención a sus uñas?

Porque son un reflejo directo de cómo camina, cómo apoya y cómo reparte el peso.
 Cuando todo está en equilibrio, las uñas se van limando solas de manera uniforme. Pero si hay alguna alteración —dolor, debilidad, compensación—, lo primero que se ve afectado es su forma de andar… y sus uñas lo dejan claro.

¿Qué señales puedes observar?

  • Uñas que no se desgastan
     Puede que no esté apoyando bien esa pata. Esto puede deberse a dolor, debilidad o incluso a una falta de movimiento.
  • Uñas gastadas de forma desigual
     Suele indicar que el perro está cargando más peso en unas patas que en otras, o que arrastra de forma asimétrica. Algo no está funcionando del todo bien en su biomecánica.
  • Uñas gastadas en exceso, incluso hasta sangrar
     En estos casos hablamos de un arrastre continuo, muchas veces relacionado con problemas neurológicos que afectan a la propiocepción o al control motor.
  • Uñas que rompen fácilmente o cambian de forma
     También es importante tener en cuenta factores nutricionales, hormonales o incluso ambientales.

Causas ortopédicas, neurológicas y traumatológicas

Ortopédicas

  • Displasia de cadera o codo
  • Artrosis
  • Inestabilidades articulares
  • Cambios compensatorios post-cirugía

Estos problemas provocan una marcha alterada, y por tanto, una distribución irregular del peso.

Neurológicas

  • Hernias discales
  • Mielopatías
  • Polineuropatías
  • Lesiones medulares

Aquí lo más habitual es que el perro arrastre los dedos o tenga dificultades para colocarlos bien. Las uñas acaban desgastándose más de lo normal… y a veces llegan a sangrar.

Traumatológicas

  • Fracturas mal curadas
  • Lesiones ligamentarias
  • Esguinces
  • Intervenciones quirúrgicas recientes

Cualquier trauma que afecte al apoyo normal de la extremidad puede verse reflejado en sus uñas.

Casos reales de uñas que nos han contado mucho

🐶 Thor: tras su lesión medular, empezó a desgastar en exceso las uñas exteriores de las patas traseras. El arrastre no era torpeza, sino un aviso neurológico.
 🐶 Kira: una uña mucho más larga que las demás nos hizo descubrir que no estaba apoyando bien un dedo tras una antigua lesión en una pata delantera.
 🐶 Bru: un clásico de joven cabrito, suele aparecer con el espolón partido por ser un explorador nato (en esto los galgos tiene algo que decir, lesión típica por usar esta uña para el agarre en quiebros rápidos).

Otras causas que no debemos olvidar

Aunque lo que más vemos en La Martuca son causas físicas, también hay otros motivos a tener en cuenta:

  • Poco ejercicio = uñas largas sin desgaste
  • Tipo de superficie = césped y tierra desgastan menos que asfalto
  • Edad = perros mayores pueden moverse menos y desgastar peor
  • Genética = algunas razas tienen uñas más frágiles
  • Problemas hormonales o metabólicos = como el hipotiroidismo, la leishmania o el síndrome de Cushing, que afectan a la calidad, dureza y crecimiento de la uña

💡 Y ojo: si ves que las uñas de tu perro crecen de forma muy extraña, cambian de color, forma o textura, o aparecen lesiones en varios dedos sin causa clara… siempre es importante hacer una revisión veterinaria completa. Las uñas también pueden ser un reflejo de enfermedades internas.


Guía rápida para mirar las uñas de tu perro

👀 Mira desde arriba
 ¿Hay alguna uña más larga que otra? ¿Simetría entre patas?

Toca cada una
 ¿Se rompen con facilidad? ¿Hay zonas sensibles?

🦶 Observa cómo pisa
 ¿Hace ruido solo con unas patas? ¿Se gira algún dedo?

🚶‍♂️ Mira su marcha
 ¿Camina de forma fluida o ves arrastres/saltos?


Mirar las uñas no es solo estética ni cuidado superficial. Es saber leer pequeños avisos que el cuerpo de tu perro te lanza antes de que aparezcan problemas más grandes.
 Desde La Martuca, te animamos a observar, preguntar y, sobre todo, a no dar por normal lo que simplemente es común.

Porque las uñas, aunque pequeñas, pueden ser el primer paso hacia una vida más cómoda y sin dolor para tu compi.