Cuando tu perro empieza a tener achaques o le cuesta moverse, elegir la cama adecuada puede marcar una gran diferencia en su bienestar. Aquí te respondemos esas preguntas que seguro te rondan por la cabeza para que tu compañero peludo descanse como se merece.
¿Es mejor que la cama sea elevada?
Una cama ligeramente elevada puede ser muy beneficiosa, pero todo depende de las necesidades del perro:
- Pros:
- Aísla del frío o la humedad del suelo.
- Facilita que el perro se levante sin tener que hacer tanto esfuerzo, ya que no necesita incorporarse desde el suelo.
- Mejora la circulación del aire, evitando acumulación de calor.
- Contras:
- Si está demasiado alta, puede ser difícil de acceder para un perro mayor o con dolor en las articulaciones.
- Sin una rampa o escalón, podría aumentar el riesgo de caídas o lesiones.
🔸 Recomendación: Una altura baja o media, con bordes firmes para que el perro pueda apoyarse, puede ser la opción ideal. Si la cama es alta, añade una rampa o escalón con superficie antideslizante para facilitar el acceso.
¿Debería poner una superficie antideslizante alrededor de la cama?
¡Definitivamente sí!
Los perros con movilidad reducida o debilidad en las patas suelen resbalarse en suelos lisos, lo que puede provocar caídas o lesiones.
- Opciones prácticas:
- Alfombras antideslizantes: Se colocan alrededor de la cama y evitan que las patas se deslicen.
- Losetas de goma o espuma: Aportan amortiguación y ayudan a que el perro tenga mejor agarre.
- Cintas o sprays antideslizantes: Pueden aplicarse en el suelo para mejorar la tracción.
🔸 Tip extra: Colocar la cama en un rincón o contra una pared puede darle más seguridad, ya que tendrá un punto de apoyo adicional para moverse o levantarse.
¿Qué tipo de tejido es mejor para la cama?
Elegir el tejido adecuado es clave para el confort, la higiene y la durabilidad de la cama:
- Polar o felpa suave: Aporta calor y comodidad, ideal para perros frioleros o con artrosis, que necesitan mantener las articulaciones calientes.
- Lona o tela resistente: Perfecta para perros que rascan, muerden o que tienden a moverse mucho durante el descanso.
- Materiales transpirables: Ayudan a regular la temperatura corporal, evitando que el perro pase calor en verano.
- Tejidos impermeables o repelentes al agua: Muy útiles en perros con incontinencia o que babean mucho.
- Fundas desenfundables y lavables: Imprescindible para mantener la cama limpia y libre de ácaros o bacterias.
🔸 Consejo: Una buena opción es buscar camas con doble funda: una interna impermeable para proteger el relleno y otra externa más suave y cómoda que puedas lavar con frecuencia.
¿Y si mi perro no usa la cama?
Puede pasar: te esfuerzas en buscar la mejor cama, la colocas en su rincón favorito… y tu perro sigue prefiriendo el suelo o el sofá. No te frustres, es bastante común.
- Razones por las que puede rechazar la cama:
- No le resulta cómoda (demasiado blanda, dura o alta).
- Hace calor y prefiere tumbarse en una superficie fresca.
- No reconoce la cama como su espacio (especialmente si es nueva).
- Cómo ayudarlo a adaptarse:
- Usa objetos con su olor: Coloca una manta o juguete que ya use para que la cama le resulte más familiar.
- Posiciona la cama en su lugar favorito: Donde le guste descansar habitualmente, para que asocie la cama con su zona de confort.
- Premia y refuerza positivamente: Anímalo a tumbarse con caricias o snacks para que asocie la cama con algo agradable.
🔸 Importante: Si insiste en dormir en el suelo, prueba a poner una colchoneta fina o una manta gruesa para aislarlo del frío o la dureza del suelo.
¿Cada cuánto hay que cambiar la cama?
Las camas se desgastan con el tiempo, perdiendo firmeza y capacidad de soporte. Si notas que el colchón ya no recupera su forma o que tu perro se hunde demasiado, es hora de renovarla.
- Signos de que la cama necesita un cambio:
- Deformaciones visibles o bultos.
- Pérdida de firmeza o zonas hundidas.
- Mal olor persistente, incluso tras lavarla.
- Tu perro evita la cama o cambia de postura constantemente buscando comodidad.
🔸 Tip: Para prolongar la vida útil de la cama, gira o voltea el colchón cada cierto tiempo (si se puede), y usa fundas protectoras para facilitar la limpieza.
¿Cuál es la mejor posición para colocar la cama?
El sitio donde coloques la cama también influye en el descanso de tu perro:
- Evita zonas con corrientes de aire o demasiado calor: Busca un rincón tranquilo, lejos de puertas o ventanas donde las temperaturas cambien bruscamente.
- Busca un lugar con visibilidad: A muchos perros les gusta poder observar lo que pasa en casa, así que intenta que su cama esté en un espacio donde se sienta parte del hogar.
- Si tiene varios puntos de descanso, considera más de una cama: Por ejemplo, una cama mullida en su rincón favorito y otra más fresca en un sitio más ventilado.