Viajar con tu perro puede ser toda una aventura, pero si tiene problemas de movilidad, es normal preocuparse por su comodidad y seguridad. Tranquilidad, que aquí te contamos  algunos trucos para hacer que el trayecto sea lo más fácil posible

1. Espacio cómodo y acolchado

Si tu perro tiene dolor articular o dificultades para moverse, lo ideal es crear un espacio mullido y limitado en el coche. Coloca una cama ortopédica o una manta de espuma para amortiguar los baches y evitar también que vaya de un lado a otro de pie. Recuerda fijarla bien para que no se desplace durante el viaje.

2. Rampas o escalones portátiles

Evita levantarlo si le duele al moverse. Usa una rampa o escalón portátil para que suba y baje del coche sin esfuerzo. Haz pruebas antes del viaje para que se acostumbre y no le pille por sorpresa.

3. Arnés con enganche para el cinturón

La seguridad es clave. Usa un arnés con enganche para el cinturón de seguridad. Así viajará protegido sin forzar su postura. Si va en transportín, asegúrate de que sea amplio, con buen soporte y ventilación.

4. Paradas frecuentes para estirar

Los viajes largos pueden ser duros para las articulaciones. Planifica paradas cada 1-2 horas para que pueda estirar las patas, hacer sus necesidades y respirar aire fresco.

5. Hidratación

Lleva agua fresca y un bol portátil. Ofrécele pequeñas cantidades para evitar que beba en exceso y se sienta incómodo.

7. Consulta al veterinario

Si el viaje es largo o tu perro tiene dolencias importantes, consulta con tu veterinario. Quizá te recomiende algún suplemento o medicación puntual para aliviar el dolor o reducir la ansiedad.

Al final, se trata de adaptar el viaje a sus necesidades para que disfrute del trayecto tanto como del destino. Con un poco de preparación, estaréis listos para rodar hacia nuevas aventuras juntos. ¡Buen viaje!